sábado, 23 de agosto de 2008



Los ojos tardan un segundo en acostumbrarse a la penumbra

9 comentarios:

Cris dijo...

Pero cuando se acostumbran entre las sobran se descubren reflejos preciosos, como esta pulsera!
Un beso!

RAÚL dijo...

¿penumbras para qué?
si estás tú reluciendo,
relucio! :)

elena dijo...

:)

perdona cris, he borrado tu otro comentario, "sombras", te he entendido!

kirara dijo...

Yo quiero una alfombra de piedras, para tener la naturaleza en casa.

El Dueño de los Cajones dijo...

Cada que vengo de visita por acá me llevo una sensación de ensoñación y paz que me recuerda mucho a la lectura de cuentos infantiles, de todos los favoritos de mi vida inocente.


Me gusta!

BOMBIS Y BOROMBIS dijo...

Parece que sentimos el tacto de la hierba a través de tu mano... suave y confortable dibuja la silueta. Y el mundo arbóreo sobre tus ojos.
Calma.

Elena R dijo...

que fresquito en verano a la sombra de los pinos...¿verdad?
Y es bonito el contraste el tono de tu pulsera con el césped :)

Estoicolgado dijo...

otros no acabaremos de acostumbrarnos...

supongo que la palabra sí, pero añorar no.

_muuash

Luna Encaprichada dijo...

¿tienes tienda en Madrid? me gustaría visitarla y aunque me gusta todo lo que haces quiero saber también sobre que precios rondan